Perforación Intestinal Post-colonoscopia ¿Existió mala praxis?

Publicado en 7 Octubre 2013

Don ETC, con antecedentes de poliposis intestinal, acudió el 15 de julio de 2011 al Servicio de Medicina Interna del H. P. S. para la realización de una colonoscopia diagnóstica y eventualmente terapéutica. Mediante una endoscopia, al paciente se le extirparon dos pólipos situados a los 20 y 35 centímetros del recto. El primero se perdió y el segundo se extirpó; implantado sobre una mucosa friable al roce, hiperémica y con signos de sangrado que necesitó el uso de adrenalina como vasoconstrictor para detener la hemorragia.

Al día siguiente, el 16 de julioDon ETC acudió al Servicio de Urgencias de otro hospital, al presentar un dolor abdominal difuso, globuloso, con timpanismo a la percusión, doloroso a la palpación difusa y con signos de defensa abdominal, que junto con el antecedente de polipectomía colónica por vía endoscópica en las 24 horas previas –a su vez con signos de mucosa friable y sangrante en la base del pedículo del segundo pólipo extraído-, hicieron sospechar la perforación intestinal como causa primaria de su dolor abdominal agudo.

Se realizaron radiografías en bipedestación en las cuales se observó la presencia de aire en la cavidad peritoneal, signo inequívoco de perforación intestinal.

A pesar de no obtener un diagnóstico causal serio y razonable del dolor abdominal agudo del paciente, ni su mejoría clínica, se le dio el alta hospitalaria tras solo dos horas de su ingreso.

Un día después, el 17 de julio, don ETC regresó a Urgencias por la persistencia del dolor abdominal, intenso y difuso y la presencia de fiebre de 24 horas de evolución. En esta ocasión -30 horas posteriores al alta hospitalaria por el mismo Servicio-, se comprobó la existencia de una perforación intestinal secundaria a una polipectomía por vía endoscópica tras realizar una tomografía abdominal. La presentación clínica indicó claramente la presencia de un empeoramiento del estado general, con peligro de vida debido al cuadro séptico por peritonitis. El paciente fue examinado por el Servicio de Cirugía General a las 22:00 horas del día 17 de julio, quien encontró signos de irritación peritoneal y decidió la intervención quirúrgica urgente.

En el periodo post-operatorio, el paciente presentó una infección de la herida quirúrgica, de las partes blandas paracolostómicas y un absceso paracolostómico con celulitis adyacente; complicaciones sobreañadida a la cirugía correctora de la perforación intestinal iatrogénica.

 

¿Existió realmente una mala praxis médica? Y si fue así... ¿De qué tipo?

La solución, el próximo miércoles en la resolución del caso.

 

Perforación Intestinal Post-colonoscopia ¿Existió mala praxis?
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