Una crisis de ansiedad...que terminó en muerte.

Publicado en 14 Septiembre 2014

M.U.D. de 28 años de edad con antecedentes de  trombocitosis  sin diagnóstico etiológico y medicada habitualmente con un anillo vaginal Nuvaring® (etinilestradiol/etonogestrel),  acudió el día 14 de agosto de 2008, a  su médico de atención primaria para la revisión de una cirugía reciente por fístula sacro-coccigea. La paciente refirió disnea, opresión precordial y cierto nerviosismo.

En esta ocasión se le prescribió  bromazepan  de 1.5 mg cada 8 horas por vía oral;  por lo que de este hecho se desprende que se realizó un diagnóstico de ansiedad intensa, dado el fármaco prescripto y su dosificación.

Tres días despúes,  se recibió una llamada en el Servicio de Emergencias, sobre las 10:27 horas, en la que se indicó que M.U.D.  presentó un cuadro de mareos, tos y asfixia. Se señaló que fue la primera vez que ocurrió, que apareció súbitamente y se señaló la existencia de antecedentes de cirugía reciente.

Se solicitó hablar con la paciente de forma reiterada, ella accedió a esto  y se le preguntó acerca de su estado de salud, ante lo cual comunicó la dificultad para respirar en tres oportunidades.

El  médico coordinador le preguntó sobre su medicación actual  y la paciente le contestó que  estaba tomando Lexatín ® (bromazepam) para la ansiedad; el facultativo le pregunto si “le paso algo” ó “tuvo algún disgusto”, a lo que la paciente contesto que no.

El médico coordinado pidió hablar con la hermana de la paciente y le dijo que en su opinión, M.U.D. estaba padeciendo una “crisis de ansiedad”. Indicó que  le enviaría una ambulancia para llevarla al Centro de Salud y colocarle un calmante. Dio indicaciones para tranquilizar a la paciente y para que respire despacio.

A las 10.42 horas, se volvió a recibir  una nueva llamada al Servicio de Emergencias, en la que se indicó el mal estado general de la paciente con mucha dificultad para respirar, una coloración morada y su falta respuesta verbal. Se comunicó la situación al médico coordinador. Se llamó al técnico-conductor de la ambulancia, quien indicó que ya estaba en el domicilio delante de la paciente y confirmó la coloración morada y la ausencia de respiración en la paciente. 

Una crisis de ansiedad...que terminó en muerte.Una crisis de ansiedad...que terminó en muerte.

Se decidió enviar la Unidad de Soporte Vital Avanzada  que llegó al domicilio a las  10:51 horas y se encontró a la paciente en situación de parada cardiorrespiratoria. El examen neurológico mostró un  estado de inconsciencia, con ambas pupilas en midriasis sin reacción motora. Se efectuó un electrocardiograma que indicó una  disociación electro-mecánica  y una asistolia.  Ante estos hallazgos se decidió iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada durante 35 minutos; se procedió  a la intubación orotraqueal de la paciente y se trasladó al Hospital de referencia.

A la llegada al Servicio de Urgencias del Hospital,  se realizó un ecocardiograma que mostró una contractilidad cardiaca global severamente deprimida, sin derrame pericárdico ni  liquido libre en la cavidad abdominal ni signos de sospecha de disección aneurismática de la arteria aorta.

Ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos con una perfusión continua de noradrenalina a dosis altas y con una severa inestabilidad hemodinámica; al examen físico se constató la presencia de estado de coma, palidez mucocutanea y cianosis acral. 

Se sospechó la existencia de un tromboembolismo pulmonar masivo que  planteó el uso de fibrinolíticos, pero se descartó dados los signos de coagulación intravascular diseminada severa. Así mismo, fue imposible realizar pruebas de imagen específicas dado que persistió en todo momento la inestabilidad hemodinámica.

Desde el ingreso M.U.D. presentó signos de encefalopatía anóxica severa, existió un progresivo deterioro funcional a todos los niveles, con una situación de acidosis láctica severa y refractaria hasta el  fracaso multiorgánico irreversible. La paciente falleció  a las 11.45 horas del 18 de agosto del 2008.

El día 19 de agosto de 2008, se realizó el estudio necrópsico del cadáver de la paciente, que  evidenció como causa de la muerte un tromboembolismo pulmonar bilateral con edema y hemorragia pulmonar; así como  alteraciones sistémicas secundarias a una hipoperfusión derivadas del shock cardiogénico.

Se procedió al estudio de los  estados de coagulabilidad primarios. Existió normalidad en los niveles de homocisteina, con negatividad para los anticuerpos anticardiolipina, anticoagulante lúpico y mutaciones en los factores II y V.

 

Hubo negligencia, imprudencia o impericia en este caso…? En que momento…?

La resolución de este caso se publicara la próxima semana.

 

 

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