Resolución caso niña con desviación en la columna vertebral que quedó parapléjica: Hubo negligencia

Publicado en 27 Enero 2014

Resolución caso niña con desviación en la columna vertebral que quedó parapléjica: Hubo negligencia

Tras exponer la semana pasada un caso de una niña con desviación en la columna vertebral que quedó parapléjica, presentamos la resolución del mismo, en el que la paciente G. F. R., con antecedentes de displasia ósea múltiple y Síndrome de Stuve-Wideman, fue operada en julio de 2010 para corregir una deformidad angular de los miembros inferiores, siendo la evolución favorable. Fue dada de alta una semana después, por lo que se puede afirmar, de manera clara y objetiva, que hasta esa fecha la paciente era independiente para las actividades de la vida diaria.

El 9 de julio de 2011, más de un año después, la paciente ingresó de nuevo en el mismo hospital para corregir la escoliosis del síndrome de Stuve-Wideman que padecía. Durante el procedimiento quirúrgico se realizó un estudio electrofisiológico donde se evidenció una afectación medular caudal intraoperativa durante las maniobras de corrección, sin que hubiera recuperación al cierre de la cirugía. Es decir, se identificó claramente una lesión medular por la caída de los potenciales evocados tanto motores como somatoestéticos y que ésta se correspondió con las maniobras de corrección. Sin embargo, de forma inexplicada, se decidió mantener la corrección de la escoliosis.

La niña permaneció parapléjica e insuficiencia respiratoria en la UCI, por lo que dos días después, se intervino nuevamente a la paciente para deshacer las maniobras de corrección. Lamentablemente, tras la cirugía no se apreció ningún cambio a nivel del sistema nervioso motor ni sensitivo.

El 22 de julio se le realizó una arteriografía medular que demostró la ausencia de vascularización medular arterial, compatibles con los hallazgos de la resonancia magnética efectuada unos días antes por la presencia de un edema. Los pacientes afectados de una escoliosis tienen alterada la vascularización y, por tanto, un mayor riesgo de isquemia medular, debido a la vasoconstricción (el estrechamiento de un vaso sanguíneo) crónica de las arterias espinales. A esto se le añade que las maniobras de corrección tienen de por sí un riesgo importante de lesión de componentes neuronales y vasculares.

La lesión medular que ocurrió durante la corrección quirúrgica de la escoliosis fue causada por la pérdida de flujo sanguíneo de la misma en la zona medular. Esta isquemia medular produjo por tanto una excesiva corrección de la curvatura de la columna vertebral, con el consiguiente estiramiento excesivo de los haces nerviosos y vasculares, manteniendo en contra de lo recomendado la reducción mecánica de las escoliosis con el material de osteosíntesis sin que se corrigiera esta alteración nerviosa al final de la cirugía.

Punto clave

En este punto, es muy importante señalar que una isquemia medular de unos 2 minutos podría ser reversible, pero transcurridos más de 10 minutos de isquemia se produce un infarto medular (muerte del tejido), siendo la lesión irreversible. Si se hubiesen desecho las maniobras de corrección en el momento de la comprobación de la lesión al verificar la pérdida de potenciales evocados durante la intervención- se habría dado la oportunidad demostrable de mejoría en la lesión isquémica medular. Por lo que lamentablemente, se perdió la posibilidad de recuperarse de la lesión medular.

Por esta negligencia, la niña G. F. R. precisará de ayuda permanente de otra persona para realizar cualquier acción de su vida cotidiana y también de asistencia médica. Tampoco podrá realizar aquellas actividades educativas que precisen destreza de las mismas sin adaptaciones o sin ayuda de una tercera persona, e incluso precisará material para la incontinencia urológica y fecal.

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