Caso cesárea programada en embarazada

Publicado en 4 Diciembre 2013

Caso cesárea programada en embarazada

La paciente M.C.R., en periodo de gestación y con antecedentes obstétricos de gestación previa cuatro años antes, acudió a su centro de salud para revisión habitual de su embarazo en mayo de 2011.

La paciente presentó como fecha de la última regla (FUR) el día 20 de febrero de 2011, y una fecha probable de parto (FPP) para el día 25 de noviembre de 2011. El embarazo transcurrió en los primeros tres meses con normalidad, con controles periódicos en los que se le realizaron las analíticas y las pruebas complementarias correctas.

Sin embargo, en una consulta rutinaria del 11 de mayo de 2011, se localizó a través de una ecografía el trofoblasto en la cara anterior del útero. Dos meses después, se le realizó otra ecografía que indicó una biometría fetal acorde con la edad gestacional, una morfología sin anormalidades y una placenta de inserción lateral derecha marginal.

El 29 de agosto de 2011, otra ecografía confirmó la existencia de una placenta inserta en la cara lateral derecha uterina, y de tipo previa marginal.

El día 3 de noviembre de 2012, y después de haberle realizado una analítica y el estudio preanestésico, se programó realizar a la paciente una cesárea electiva por la existencia de inserción velamentosa y previa del cordón sobre orificio cervical interno.

Patrón fetal reactivo

El día 6 de noviembre de 2012, la paciente ingresó por orden facultativa en un hospital para la realización de la cesárea. Se realizó una monitorización electrónica del estado fetal, que mostró nuevamente un patrón fetal reactivo. Al día siguiente, se realizó la cesárea con anestesia raquídea, en la que al romper la bolsa, el líquido amniótico fue claro; pero por la inserción anterior de la placenta, la extracción fetal tuvo que realizarse de forma transplacentaria, inevitable circunstancia que supuso asumir una dificultad añadida a la extracción fetal y un riesgo superior de ruptura de vasos placentarios; por lo que la paciente tuvo un sangrado excesivo. Se administró oxitocina tras la extracción fetal y durante el puerperio inmediato.

Se extrajo un feto hipotónico, que pasó a ser reanimado por el pediatra, que nació con un test de Apgar de 0 puntos (cuando lo normal es de 8 a 9) y al que se le realizó una reanimación y una transfusión, ante la posibilidad de que su estado sea la consecuencia de un shock hipovolémico. Sin embargo, el recién nacido falleció a los 3 días siguientes.


¿Existió mala praxis?

¿En qué momento?

¿De qué tipo?

La solución, el próximo miércoles.

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